De los cifrados clásicos a los algoritmos resistentes a computadoras cuánticas. Cada era resolvió los problemas de su tiempo.
Una única clave secreta compartida cifra y descifra los datos. Veloz y eficiente, pero el reto está en cómo intercambiar esa clave de forma segura.
Par de claves matemáticamente ligadas: pública para cifrar, privada para descifrar. Resuelve el problema de distribución de claves.
Algoritmos diseñados para resistir ataques de computadoras cuánticas. El NIST estandarizó ML-KEM y ML-DSA en 2024.
El cifrado por sustitución más antiguo (Julio César, ~58 a.C.). Desplaza cada letra del alfabeto un número fijo de posiciones.
Aunque trivial de romper hoy (solo 25 combinaciones posibles), sentó las bases de todos los cifrados de sustitución modernos.
Protocolo de intercambio de claves (1976). Permite que Alice y Bob acuerden un secreto compartido a través de un canal público sin revelar sus claves privadas.
Su seguridad se basa en la dificultad del problema del logaritmo discreto: es fácil calcular ga mod p pero extremadamente difícil invertirlo.
Rivest-Shamir-Adleman (1977). El sistema de clave pública más usado del mundo. Su seguridad descansa en la factorización de números enteros grandes.
RSA-2048 requeriría miles de años para ser quebrado por computadoras clásicas… pero solo horas con un ordenador cuántico suficientemente grande.
ML-KEM (Kyber) es el estándar NIST para intercambio de claves resistente a computadoras cuánticas. Se basa en el problema Learning With Errors (LWE) sobre retículos.
m es un punto del retículo. Se le suma un pequeño vector de error e. El punto cifrado c NO está en el retículo.
Cada transacción de tu tarjeta es protegida con AES-256-GCM. Un estándar que combina confidencialidad (nadie puede leer los datos) e integridad (nadie puede alterarlos sin ser detectado).
El ransomware es la amenaza más destructiva del crimen digital. Usa AES-256-GCM — el mismo cifrado que protege bancos — pero en tu contra.
Más de 3 000 años de evolución criptográfica, de la antigüedad a la era cuántica.